CHARLISTA: SANTIAGO ALVAREZ
Es muy común que nosotros los Cristianos juzguemos a las personas y las señalemos por sus pecados o por sus apariencias. Juzgamos y señalamos de una manera desagradable a Dios.
Es muy común que nosotros los Cristianos juzguemos a las personas y las señalemos por sus pecados o por sus apariencias. Juzgamos y señalamos de una manera desagradable a Dios.
Lo primero que siempre ponemos en nuestras vidas son las prioridades, como por ejemplo cuando se hace las cuentas del mes pagamos lo más importante. Hay momentos en que todo urge y nos encantaría poder cumplir con todo pero hay días que no se puede. Tenemos que tener un orden, tenemos que organizarnos.
Cuando Dios nos pide algo es por nuestro propio bien, cada vez que desobedecemos afectamos a otras personas. Cuando Dios nos toma en cuenta para sus planes deberíamos de alegrarnos y sentirnos privilegiados. No debemos de dejar a Dios como última opción he incluirlo en nuestras vidas solo cuando tenemos problemas.
A sus hijos Dios nos pide que hagamos cosas para su reino. La pregunta es: Cómo reaccionamos cuando Dios nos pide que hagamos algo? Como Isaías, dispuesto hacer lo que se le pida. O como Jonas, huimos.
En el antiguo testamento hay varias situaciones en las que Dios manda a regañar a un pueblo y si no cambiaban de opinión Dios actuaba en contra de ellos. Muchas veces desobedecemos a lo que Dios nos pide que hagamos por temor o por cualquier otra excusa y en cambio optamos por ignorarlo haciendo lo contrario creyendo que podemos escondernos de EL o simplemente hacerlo a un lado.
Jesus no es solo nuestro señor y salvador si no que es nuestro modelo a seguir, es como Dios quiere que nosotros lleguemos a ser y vivir. Cualquier situación por más difícil que parezca Dios la va a utilizar para que nos parezcamos a su hijo Jesus.
Dios nos dio inteligencia y capacidad para racionar y tenemos que ponerla en acción pero esa inteligencia no debería interponerse con la guía de nuestro Espíritu Santo. No podemos tratar de entender algo que es meramente espiritual desde una perspectiva humana racional.
Hay muchas maneras equivocadas de que vemos la Biblia, algunos piensan que es un libro mágico, o pensamos que es un libro para buscar una respuesta al azar por alguna situación que estemos pasando.
Un embajador de Cristo es toda aquella persona que representa y es todo lo que Cristo significa, eso es lo que llamamos testimonio. Si somos un buen testimonio podemos acercar más personas a Cristo.
Todos los seres humanos sentimos admiración ya sea por alguna persona, marca, etc. Generalmente cuando nosotros admiramos a una persona por encima de los demás nos terminamos convirtiendo en fans de esa persona. Sobre estas aficiones nosotros podemos hablar donde sea y con quién sea sin ningún problema, sin ningún temor. Según de las cosas de las que hablemos con las demás personas, ellos se darán cuenta en que tenemos puestos nuestros ojos, mente y corazón.